Me encanta meterme de lleno en un libro e imaginarme la situación que voy leyendo en mi mente como si estuviese pasando en realidad. Ponerme triste cuando ocurre algo algo malo e irme a la cama más feliz que una perdiz cuando pasa algo totalmente contrario. Incluso sentir ese cosquilleo en el estómago de nervios y, después, soñar sobre ello.
Viendo pasar imágenes sin diálogo, como el cine mudo...
La noche eterna
Hace 13 años

